¿Horarios o Rutinas? ¿Cómo lograr el sueño?

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Es muy común escuchar estas frases:

Cuando será el día que mi bebé duerma de largo! Mi bebé no tiene sueño! Cómo logro que tenga sueño?

Y es verdad, la maternidad no es cosa fácil, es muy cansada, todas la mamás queremos dormir bien pero muchas no están muy seguras de que es lo mejor para su bebé, a pesar de que hay una diferencia abismal entre Horarios y Rutinas aún hay mucha confusión. Les explico a detalle el concepto de cada una para ver que sería lo biológicamente normal para un niño:

Rutinas

Rutina (Definición): Una rutina es una costumbre o un hábito que se adquiere al repetir una misma tarea o actividad muchas veces.

Por ejemplo, si todos los días que te despiertas por las mañanas, primero te aseas, luego te cambias, tomas desayuno y te vas al trabajo. Eso es una rutina porque la efectúas de manera habitual y en un orden establecido.

Horario

Horario: Un plan para realizar un trabajo o conseguir un objetivo, especificando el orden y asignando el tiempo para cada parte.

Ejemplo: Sabes que a las 9 am tienes que entrar a trabajar, entonces todo lo que tienes que hacer antes (lavarte, alistarte, tomar desayuno, etc) tiene un tiempo establecido ya que para llegar a tiempo a tu oficina debes salir a una hora determinada de tu casa o de lo contrario llegarás tarde.

Los padres creen muy a menudo que para que sus hijos duerman temprano necesitan un horario. Que deben llevar a su hijo o hija a dormir a una hora determinada y que esta debe ser la misma cada noche para así establecer una rutina. Si buscas establecer horarios piensa en lo siguiente: Que éxito tienes tú en dormirte cuando te vas a la cama y no estás cansado? Deberías ver que lo mismo le pasa a tu bebé o niño. El obligarle puede traer lágrimas (para el bebé y para ti), frustración, ansiedad y todo tipo de sentimientos desagradables que nadie quiere.

Lo primero que necesitas es establecer rutinas y no todos los bebés y niños son iguales, lo que me funciona a mi quizás a ti no te funcione pero te cuento mi experiencia para que pruebes: Yo empecé con las rutinas ya más establecidas a partir de los 6 meses de nacida de mi primera hija, ya que a partir de esta edad ya comía y se me hizo más fácil. Cuando mi hija terminaba de cenar, nos echábamos en el sillón a jugar y luego la bañaba, después de bañarla escuchábamos canciones infantiles mientras la tenía en mis brazos y después se quedaba dormida ella sola. Esto ocurría a veces a las 6:30pm, 7 pm ó 7:30 pm, no teníamos un horario establecido pero si una rutina todos los días.

Con mi segunda hija empecé también a los 6 meses haciendo lo mismo, la bañaba después de cenar y jugar un rato; pero con ella no funcionaba ponerle las canciones infantiles, al contrario, la activaba! Entonces se me ocurrió yo cantarle las canciones mientras le rascaba la cabecita y la mecía en mis brazos. Después de unos minutos se quedaba dormida. En este caso también establecimos una rutina pero un poco distinta a la que apliqué con mi primera hija. 

Ojo que no te voy a decir que de un día para otro mis hijas se durmieron con estas rutinas, tuve que probar varias hasta encontrar la que se adapte al sueño de ellas. De eso se trata, respetar a tu hijo y no imponerle horarios porque recuerda que al igual que nosotros los adultos, no tenemos el mismo desgaste de energía todos los días, un día podemos estar más cansados que el otro y lo mismo le pasa a los bebés y niños. Mis hijas hoy tienen 4 y 5 años, ahora ya no les pongo canciones infantiles o les canto, ellas prefieren que les cuente un cuento antes de dormir y si no lo hago no duermen, así que las rutinas pueden cambiar también al ritmo que crecen tus hijos. Anto y Fabi duermen a veces a las 7 pm, 7:30 pm, 8 pm ó 8:30 pm máximo y no porque yo se lo imponga sino porque ellas muestran señales de que ya tienen sueño y eso es muy importante que aprendas a reconocer en tus hijos, además ellos mismos deben aprender a escuchar su cuerpo e identificar cuando están cansados. 

Espero que con lo explicado arriba te des cuenta que las rutinas son muy superiores a los horarios. Los bebés y los niños pequeños no necesitan tener un horario. De hecho, intentar forzarles a uno puede perjudicarles a ellos y a vuestra relación. Incluso cuando la gente cambia los horarios en base a la edad del bebé (como se recomienda en los libros de crianza), aún estás intentando forzar el comportamiento de tu hijo en vez de seguir las pistas que te da el niño y permitir que desarrolle su rutina natural de sueño. El no estar atrapado en un horario también puede servir para aliviar el estrés parental. En vez de mirar al reloj y sentir como crece la ansiedad porque han pasado 3 minutos de la hora de irse a la cama, los padres pueden enfocarse en el tiempo con sus hijos, disfrutar de las rutinas que funcionan y aprender más sobre su hijo siguiendo sus pistas. Aun más importante para las familias que están luchando con temas de sueño, los horarios no han demostrado ser de ayuda para la familia, pero las rutinas sí, de hecho, mucho más que los entrenamientos para dormir. Recuerda que tu hijo no está en el ejército ni necesita regímenes estrictos, especialmente mientras está aprendiendo a sentirse seguro cuando duerme. Consigue una buena rutina y deja que el resto surja por sí mismo.

Madre In Perú

Katherine Stefano

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